El seguimiento posparto es una etapa fundamental de la atención materna que busca garantizar la recuperación física, emocional y social de la mujer después del parto, así como el bienestar del recién nacido. Este seguimiento permite identificar de manera temprana complicaciones maternas, promover la lactancia materna, apoyar la adaptación a la maternidad y ofrecer orientación sobre anticoncepción y planificación familiar.
Durante las consultas posparto, se realiza una evaluación integral que incluye revisión de signos vitales, control de hemorragias, cicatrización de episiotomías y cesárea, estado de la lactancia y recuperación del aparato reproductor. Además, se evalúa el bienestar emocional de la madre, identificando signos de depresión posparto, ansiedad u otras alteraciones que puedan afectar la adaptación al cuidado del recién nacido.
El seguimiento posparto también abarca orientación y educación, incluyendo cuidados del recién nacido, higiene, nutrición, prevención de infecciones, hábitos saludables y recomendaciones para la actividad física. Asimismo, se abordan métodos anticonceptivos adecuados para el período posparto, adaptados a la lactancia y a las necesidades de la mujer.
La vigilancia médica se complementa con pruebas de laboratorio o estudios adicionales según la condición de la madre, especialmente si presenta enfermedades crónicas, complicaciones durante el embarazo o parto, o factores de riesgo específicos. La integración de estos cuidados permite prevenir complicaciones, facilitar la recuperación, apoyar la salud mental y garantizar una transición segura hacia la maternidad, promoviendo la salud integral de la mujer y su recién nacido.