Los estudios hormonales y marcadores tumorales constituyen herramientas esenciales en la evaluación de la salud reproductiva femenina y en el diagnóstico temprano de patologías ginecológicas. Los estudios hormonales permiten evaluar el equilibrio endocrino, analizar la función ovárica y uterina, y orientar el manejo de trastornos menstruales, infertilidad, síndrome de ovario poliquístico, menopausia u otras alteraciones hormonales. Por su parte, los marcadores tumorales se utilizan como complemento diagnóstico para la detección, seguimiento y pronóstico de tumores ginecológicos, como los cánceres de ovario, endometrio y cuello uterino.
Los estudios hormonales incluyen la medición de niveles de hormonas como:
- Estrógenos y progesterona, que regulan el ciclo menstrual y la función ovárica.
- Hormona luteinizante (LH) y hormona folículo estimulante (FSH), importantes en la ovulación y evaluación de reserva ovárica.
Prolactina, cuya alteración puede generar amenorrea o galactorrea. - Hormonas tiroideas y andrógenos, que pueden influir en la menstruación y en la fertilidad.
Estos análisis se interpretan considerando el día del ciclo menstrual, la edad y el contexto clínico de la paciente, permitiendo orientar diagnósticos y tratamientos específicos.
Los marcadores tumorales son sustancias producidas por células malignas o por el organismo en respuesta a tumores, y su medición en sangre ayuda en la detección y seguimiento de neoplasias. Algunos marcadores utilizados en ginecología incluyen:
- CA-125, asociado principalmente con cáncer de ovario.
- HE4, útil en la evaluación de riesgo de tumores ováricos.
- AFP y hCG, relacionados con tumores germinales y gestacionales.
- CEA, en ciertos tumores ginecológicos y gastrointestinales que pueden afectar la pelvis.
Estos estudios son seguros y se realizan mediante extracción sanguínea, y su interpretación siempre debe integrarse con la historia clínica, hallazgos físicos, imágenes diagnósticas y otros estudios complementarios. La combinación de análisis hormonales y marcadores tumorales permite un enfoque integral que mejora la precisión diagnóstica, facilita la planificación del tratamiento y contribuye al seguimiento adecuado de la salud ginecológica de la paciente.