Papanicolaou

El Papanicolaou, o citología cervical, es un procedimiento diagnóstico preventivo que permite la detección temprana de lesiones precancerosas, cáncer cervical y otras alteraciones celulares del epitelio cervical. Es una herramienta fundamental en la salud ginecológica, ya que su realización periódica contribuye a la prevención del cáncer cervicouterino mediante la identificación oportuna de cambios celulares antes de que evolucionen a una enfermedad invasiva.

El procedimiento consiste en la obtención de células del cuello uterino utilizando un cepillo o espátula cervical, las cuales se extienden en un portaobjetos o se colocan en un medio líquido para su análisis en laboratorio. La muestra obtenida permite identificar alteraciones citológicas causadas por infecciones, inflamaciones o cambios premalignos, especialmente aquellos relacionados con la infección por el virus del papiloma humano (VPH), principal factor de riesgo del cáncer cervical.

El Papanicolaou se recomienda a mujeres sexualmente activas, y su periodicidad en México está definida de acuerdo con la Guía de Práctica Clínica (GPC) de Detección Oportuna de Cáncer Cervicouterino, del CENETEC:

Recomendaciones mexicanas de periodicidad:

  • Mujeres de 25 a 64 años: realizar Papanicolaou cada 3 años, siempre que los dos estudios previos hayan sido negativos.
  • Primera citología: debe realizarse a los 25 años, independientemente del inicio de la vida sexual.
  • Mujeres de 30 a 64 años: pueden combinarse estrategias de tamizaje, como citología + prueba de VPH, según criterio clínico.
  • Si se obtiene un resultado anormal: la periodicidad cambia y el seguimiento se individualiza (por ejemplo, repetición en 6–12 meses, colposcopía o pruebas complementarias).
  • En mujeres vacunadas contra VPH: se mantiene la misma periodicidad de tamizaje, ya que la vacuna no sustituye el cribado.
  • Mujeres mayores de 65 años: puede suspenderse el tamizaje si cuentan con 3 citologías consecutivas negativas en los últimos 10 años y sin antecedentes de lesiones de alto grado.

La interpretación de los resultados clasifica las células en categorías que van desde normales hasta atipias de bajo o alto grado, lo que guía las decisiones clínicas sobre seguimiento, estudios adicionales o tratamiento. Este examen es indoloro, rápido y ambulatorio, con mínima incomodidad para la paciente.

La citología cervical forma parte de un programa integral de prevención y seguimiento ginecológico, que incluye educación sobre salud sexual, vacunación contra VPH y medidas de control de factores de riesgo. Su correcta realización y seguimiento permiten detectar cambios precancerosos de manera temprana, aumentando la eficacia de los tratamientos y mejorando significativamente la supervivencia y calidad de vida de las pacientes.